Un detector de gas es una capa de protección, no una garantía aislada de seguridad. El diseño debe partir de la evaluación de riesgos del centro y de los escenarios de fuga posibles.
Qué determina el sistema de detección
- Sustancias presentes, toxicidad, inflamabilidad y posibles mezclas.
- Geometría, ventilación, obstáculos, corrientes de aire y densidad del gas.
- Fuentes de emisión, personas expuestas y medidas automáticas o manuales asociadas.
- Compatibilidad del equipo con la zona, el ambiente y el rango de medida.
Los niveles de alarma, la ubicación de sensores y la respuesta del proceso no son universales. Deben definirse en la evaluación de riesgos, el documento de protección contra explosiones cuando corresponda, las instrucciones del fabricante y la normativa aplicable.
Pruebas, calibración y respuesta
Las pruebas funcionales, la calibración, el mantenimiento y la sustitución se programan según el fabricante, el gas, las condiciones ambientales y el historial del equipo. Deben quedar documentadas y realizarlas personal competente. El plan de emergencia debe indicar qué hacer ante una alarma o un fallo; nunca debe improvisarse en el momento.
Consultar la guía técnica ATEX del INSST



