La energía solar térmica puede aportar calor a sistemas de agua caliente y a determinados procesos industriales de baja temperatura. Su viabilidad depende de la demanda real, los horarios, la temperatura requerida y la posibilidad de integrar acumulación y control.
Qué estudiamos antes de diseñar el sistema
- Demanda térmica diaria y estacional.
- Niveles de temperatura y perfil horario del proceso.
- Espacio disponible, orientación, estructura y recorridos hidráulicos.
- Sistema existente, acumulación, intercambio y estrategia de apoyo.
- Control, seguridad, accesibilidad y mantenimiento.
La aportación solar no es idéntica en todas las industrias. Debe simularse con datos del proceso y coordinarse con el sistema convencional para mantener la continuidad y las condiciones de operación.


